Mario Draghi

Mario Draghi inicia sus labores como el nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE) no en el mejor momento por cierto ni para Europa ni para su país Italia, junto a la crisis griega y su profundización además de la crisis de deuda.


Uno de los primeros temas que deberá hacerse cargo será el de decidir los tipos de interés lo que también despierta expectativas aunque ocupe mayor espacio y preocupación el referéndum de Grecia y todo lo que significa, por lo que deberá redoblar su gestión sobre la crisis de Grecia y de la Eurozona además del peligro que se avecina el que se sufra en toda la UE otra recesión lo que posibilitaría tarde o temprano a bajar los tipos, aunque algunos analistas consultados estiman que el principal objetivo por ahora será el de contener la inflación para en todo caso aplicar el recorte de tasas en 2012 si no se pudiera durante lo que queda del año.

Será unos meses de 2011 y un 2012 estresante para Mario Draghi al frente del BCE en especial cuando la actual crisis no se frenará en 2012 y con la visita de la recesión en varios Estados miembros.

Mientras que la OCDE ya había adelantado de que se daría un frenazo de la economía en gran parte de la Eurozona, reflejado en la contracción de Octubre con datos peores de lo que se estimaban.

El italianisimo Mario Draghi se ha convertido en el nuevo presidente del BCE que servirá para demostrar toda su muñeca y ganarle la pulseada a varios frentes como el de tener que bajar los tipos de interés y ayuda al crecimiento, sobre todo cuando se viene de dos subidas durante el año, además deberá dejar atrás la medida del anterior presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, que los había dejado en el 1,5%, por ahora quedarán así ya que existen otros problemas como el mantener a raya la inflación y a no olvidar las primas de riesgo cada vez más altas.

Algunos se apuntan a que Draghi decidirá dejar las tasas rectoras pero otros desean que ya en Diciembre o más tardar Enero anticipe un recorte de tipos.

Los mercados mirarán con expectativas y desconfianza a la vez como actuá en sus primeras medidas el nuevo presidente Mario Drahgi y también su discurso de su primera conferencia al frente del BCE, ya que reflejará quiera o no las posibles medidas que vaya a imponer.

También lo que diga Draghi tras decidir sobre la política que adoptará sobre los tipos de interés estarán en vigilancia, lo que esperan los mercados, inversores, las bolsas y los analistas será que en sus dichos Draghi sea lo suficientemente claro en sus apreciaciones para no sacar de contexto o hacer especulaciones equivocadas como ya han sufrido con Jean-Claude Trichet, que permitía sacar diferentes conclusiones sobre un mismo discurso y un mismo tema aún cuando no hubiera dado la más mínima pista, lo que desean todos los que se puedan ver afectados por la toma de decisiones de alguien como Draghi es poder atajarse de lo que vendrá sin enterarse tarde o haber errado en su entendimiento, es decir las cartas sobre la mesa y palabras sinceras y claras.