Siglo VI, o 6 millones de parados.

Nos apoltronamos y concienciamos para ir a deriva, y no precisamente hemos visto buen lugar para soltar ancla, si no que aún zarpamos a más de 0 nudos. Eso nos dan a entender los marineros de la CEOE, que apuntan hacia un futuro poco visible. El señor Rosell, bombardea la prensa soltando a volver verdades; la economía española se contraerá un 1,6% durante el próximo año, básicamente el triple de lo que calculó el Gobierno, que apuntó un 0,5 %.

Rosell afirmaba antaño la necesidad de «financiación y confianza», así mismo recalcaba que la patronal respaldaba que los expedientes de regulación «no son barra libre para el despido»

El pesar del presagio llega más allá de la deriva. La desmoralización ingente de la patronal afecta a nuestro mercado laboral, que podría llegar a alcanzar el 26,5 % en 2013. Las previsiones gubernamentales estimaban un desempleo del 24,6 %, y ya una bajada al 24,3 % en 2013. No sé en qué factores pensaron, supongo que creerían que la emigración masiva empezaría cuanto antes, si no, no habría otra razón. El desánimo reina en el barco y aquí no tenemos banda sonora que estimule la salvación(crecimiento).

España no será capaz de cumplir los objetivos de déficit., Se estima un déficit de 6,9% en 2012 y del 5% en 2013. No recuerdo época en que disciernan tanto la patronal y el propio Partido Popular. El realismo económico se clava en la garganta, y ciertas veces, decimos las palabras distorsionadas, tanto, que sumamos ciertas décimas al déficit, y sin la boca llena. Aún así con las medidas que se han adoptado para intentar reducir déficit y deuda, son medidas contractivas que van a generar más desempleo. Pese a que se recaude más por dichas reformas realizadas, el gasto sigue aumentando debido a las prestaciones por desempleo y pensiones. Si no se genera empleo y no se cambia el sistema productivo de este país, la cifra de 2,2 cotizantes por cada pensión nos sonará a chiste al llegar a extremos como el de 2,5, o incluso, sin exagerar mucho, la línea roja de los 3.

El siglo VI, o número 6, es un curioso número que siempre me recuerda a la caída del Imperio Romano, allá llegando al año 500. Y voy a explicar una cosa, que quizás, hasta parezca comtemporáneo, aunque corresponde a la caída de Roma. Europa fue fragmentada en reinos germánicos, que lucharon por tierra y recursos. Los Francos se alzaron dominantes, y expandieron hacia fuera un dominio importante que abarcaba gran parte de Francia y de Alemania(¿casualidad?). Mientras tanto, el imperio Romano del este que sobrevivió comenzó a ampliarse bajo el mando del emperador Justiniano I, que recobró eventualmente África del norte de los vándalos(¿España, o África no termina en los pirineos?), y procuró recuperar completamente Italia(«recuperar» Italia) también con la esperanza de restablecer el control romano sobre las tierras gobernadas una vez por el imperio romano occidental.

Si este gráfico fuese un análisis chartista inverso, más de uno se echaría las manos a la cabeza.

@TroikaEconomica