No llores por mi Haití

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Indiscutiblemente 2009 ha sido uno de los peores años en materia económica para la mayoría de los países desarrollados. Pero 2010 quedará en la retina de los haitianos como el peor de su historia más reciente.

De solo pensar en la cifra de 200 mil muertos, parece un número incalculable a la razón humana, pero es tan real como escalofriante. Sin embargo, en medio del desastre las personas comunes de todo el mundo han demostrado que a pesar de la crisis se puede ayudar, aunque sea en medio de uno de los peores momentos económicos.

Y es que este terremoto deja en evidencia que el ser humano, al fin y al cabo se mueve a través de los sentimientos, y en situaciones límites, se olvida del materialismo egoísta.

Pero también es evidente, y tal vez estas palabras no resulten simpáticas, que el mundo se conmoverá por unas semanas, y despúes, Haití volverá a formar parte de las frías estadíticas de la pobreza, la desnutrición, y la alarmante tasa de infectados con HIV.

Lo paradójico de la situación, es que las grandes potencias han esperado para socorrer al país más pobre de occidente, a que la naturaleza lo castigue, aunque antes, muchos otros seres humanos han comenzado a diagramar esta agonía, para un país saqueado a lo largo de la historia.

Un triste pasado y un escalofriante presente:

  • Haití se independiza de Francia en 1804 por una rebelión de esclavos
  • A lo largo de varias décadas estuvo gobernado por tiranos como François «Papa Doc» Duvalier y su hijo, Jean-Claude («Baby Doc»)
  • Recien en 1990 Jean-Bertrand Aristide se convirtió en el primer presidente elegido democráticamente
  • Un año despúes un golpe militar lo derrocó
  • René Preval es presidente desde 2006
  • Siete de cada 10 habitantes son pobres
  • Más del 70% de los haitianos viven con menos de 2 dólares al día
  • El 56% lo hace con menos de un dólar
  • Se ubica en la posición 150 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU
  • Sólo el 52,9% de la población está alfabetizada
  • La esperanza de vida es de 60 años
  • Sólo 3 tres de cada 10 personas tienen acceso al sistema de salud
  • El 2,2% de la población adulta vive con VIH/sida (entre los 30 países con mayor tasa de prevalencia en el mundo).
  • 1 de cada 50 haitianos tiene un ingreso fijo
  • 4 de cada 10 niños y niñas viven en hogares con pisos de tierra y en condiciones de hacinamiento
  • Se estima que un 46% de la población tiene menos de 18 años de edad
  • La minoría de mulatos francófonos, el 1% de los cuales es dueño de casi la mitad de las riquezas.
  • Enormes problemas de erosión. Tres cuartas partes de la demanda energética se satisface con la madera. La presencia de árboles, que cubrían un 80% del territorio cinco siglos atrás, hoy se sitúa en menos del 2%.

A pesar que el mundo se ha movilizado, Haití tiene grandes problemas, con responsables políticos y económicos que han dejado débil a un país sin infraestructura, que no resistió el temblor de la tierra y que destruyó todo como si se tratara de una maqueta de cartón.

Sin embargo, con estos números y viendo las imágenes que nos llegan desde el mismisimo centro del infierno me pregunto a diario, ¿donamos nuestro dinero por convicción de vida o por la mera lástima que nos da ver la pobreza?

Lo más triste de la situación es mientras millones agonizan en medio del caos, nosotros tenemos la «fortuna» de apagar en este instante el ordenador y seguir inmersos en nuestra rutina.

3 responses to “No llores por mi Haití

  1. El problema de haiti es muy complejidad, porque haiti jamas ha tenido un gobierno serioy organizado, mun multitud de estudiante terminaron su estudio casico no puede ir a la uiversidad, hay estudiante que terminaron su carrera y no hay trbajo, como dice «Nelson Mandela, LA EDUCACIÒN ES EL ARMA MÀS PODERA PARA CAMBIAR LA humanidad»

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