TAE: la brújula para préstamos e inversiones

| 4 de Julio de 2008

¿Quien no ha visto la palabra TAE inmediatamente de la rentabilidad asociada a un producto financiero? A todo el mundo le suena pero no todos son capaces de explicar en qué consiste y cómo debe utilizarse para comparar productos financieros. Aquí os lo explicamos.

El TAE o Tasa Anual Equivalente es un elemento imprescindible para comparar diferentes productos financieros tanto de ahorro como de inversión y préstamo. En realidad, cuando contratamos cualquiera de esos productos conviene fijarnos más en el TAE que en el interés que ofrecen, porque es lo que servirá para determina su rentabilidad y los intereses que realmente cobran.

Se puede decir que el TAE es el mejor baremo de los conocimientos financieros de la población española. Es un término que escuchamos continuamente en la televisión y vemos continuamente en prensa pero que una gran mayoría no tiene muy claro qué es, cómo funciona y por qué es tan importante.

Como he indicado anteriormente el TAE es una de las piedras angulares a la hora de comprar productos financieros y por eso las entidades están obligados a reflejarlo en los folletos de los mismos. En realidad, no es más que una fórmula matemática que incorpora tanto el tipo de interés nominal, como las comisiones y el plazo de la operación, independiente de si se trata de un préstamo o una inversión. De esta forma, nos indica cuál va a ser el coste real en un periodo de un año.

Aunque es muy útil para determinado tipo de inversiones, la también llamada Tasa Anual Efectiva no lo es tanto por ejemplo a la hora de determinar el coste real de las hipotecas variables y otros productos financieros como depósitos con una rentabilidad variable. Esto se debe a que con cada cambio en los tipos de interés (para las hipotecas) habría que volver a calcularlo.

La fórmula de la TAE

En realidad lo que ocurre es que la propia fórmula de la TAE cuenta con algunos agujeros, ya que si bien prevé la mayoría de comisiones asociadas a los productos financieros, no tiene en cuenta algunos gastos que no son comisiones propiamente dichas.

Pero quizás lo mejor es acudir directamente a la fórmula para calcular la TAE, que es la siguiente:

La explicación de la fórmula sería la siguiente:

  • La ‘r’ se refiere al interés en términos relativos (por ejemplo el 5% es el 0,05). Es el denominado interés nominal de las inversiones, que se definir como el rendimiento o coste en el plazo de un año.
  • La ‘f’ se refiere a la frecuencia de pagos o cobros. En este sentido, hay que diferenciar entre una inversión que entrega beneficios una vez al año y otra que lo hace de forma mensual. La mayoría de productos tiene plazos de inversión que se establecen de forma trimestral, siendo el de un año el 1, semestral (2), cuatrimestral (3), trimestral (4), bimestral (6) y mensual (12).

Esta es la fórmula que deberíamos aplicar a cualquier producto cuando queramos dar con su TAE.

Los peligros de la TAE

Por fortuna existen métodos más sencillos de hacer el cálculo y estos pasan por herramientas a medida. El Banco de España ofrece una interesante herramienta que ayuda a calcular el TAE de un préstamo, aunque también hay otras calculadoras para esta tarea y para hipotecas y depósitos.

El Banco de España también ofrece también ofrece una serie de recomendaciones para un uso correcto del mismo:

– Debe utilizarse sólo para comparar préstamos a un mismo plazo. En líneas generales los bancos y cajas de ahorro varían las comisiones en función de la duración de préstamo y por lo tanto la TAE puede quedar distorsionada.

– Debe utilizarse para comparar productos de una misma familia. Es decir, no se puede enfrentar un préstamo personal con una hipoteca. Lo mismo ocurre con las condiciones del préstamo. No se puede comparar un producto a tipo fijo con otro variable.

Un ejemplo práctico

Y después de tanta teoría, la mejor forma de entender exactamente el funcionamiento de la TAE: Con un ejemplo práctico. Para ello vamos a tomar prestados los Depósitos Naranja de ING para cantidades de hasta 10.000 euros a los que añadimos su depósito bienvenida que ofrece un 3,3% TAE a cuatro meses que ofrecen las siguientes condiciones:

  • A 4 meses: 3,3% TAE
  • A 6 meses: 1,75% TAE
  • A 12 meses: 2,25% TAE
  • A 24 meses: 2,75% TAE

Con el primer depósito obtendríamos 1.100 euros sin descontar los impuestos (consultar la fiscalidad de los depósitos), con el segundo la ganancia sería de 1.050 euros, con el tercero de 2.250 euros y en el tercero de 6.600 euros.

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Categoría: General, Hipotecas

Comentarioss (5)

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  1. JRR dice:

    Hola. Interesante herramienta, no la conocía. Saludos

  2. laura dice:

    osea que si yo meto 20.000 euros a un 6% TAE, el año siguiente tendre 1200 euros mas?!!

    No me lo creo, los bancos no te regalan nada.

    Que opinais de Openbank,

    graciass

  3. Manuel dice:

    CONSULTA: 2 depositos identicos en todo (incluido la TAE del 4,1%. ¿cual es más interesante el que tiene un tipo nominal del 4,25% o el que tiene un TIN del 4,15%?.

  4. Miguel dice:

    entonces esta tasa quiere decir el verdadero costo por utlizar el dinero o es una manera de tomar decisiones en las opreaciones financierae?¿?¿?¿ la TAE es la mista tasa deflactada

  5. questionmarket.com dice:

    […] La rentabilidad se refiere al tipo de interés al que está remunerada la cuenta. La mayoría de cuentas corrientes tradicionales no ofrecen prácticamente rendimientos (entre el 0,1% y el 0,5% en el mejor de los casos), a lo que debemos restar el 18% en concepto de impuestos. En realidad, las únicas cuentas a la vista que realmente resultan rentables en términos de intereses son las cuentas remuneradas que actualmente rentan de media un 2% TAE. […]
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