¿Se puede visitar una ciudad en cinco horas?

Obviamente se trata de un reto. No es una propuesta turística al uso, pero sin embargo, la duda sobre si es posible en tan sólo cinco horas captar buena parte del espíritu de una ciudad tiene respuesta; se puede aunque hay que estar muy convencido de hacerlo.

De hecho existen guías preparadas para el viajero con poco tiempo, obviamente en este caso sería un modelo de vida muy extrema ya que cinco horas puede ser el tiempo que alguien disponga entre vuelos vuelo, pero, para demostrar que estas guías existen y que realmente son prácticas, vamos a proponer una visita a la ciudad de Copenhague en cinco horas.

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Vamos allá

  1. Vamos a tratar el primer lugar de familiarizarnos con la sensibilidad escandinava y su concepto de estilo, para además disfrutar de una excelente tienda incorporada al Centro de Diseño Danés que se sitúa en Andersens Boulevard 27. Aquí dedicaremos media hora de nuestro tiempo.
  2. En segundo lugar vamos a ponernos en situación con uno de los medios de transporte más extendidos en esta fantástica ciudad, la bicicleta, ahora estamos en verano y parece más adecuada, pero en invierno también podemos perfectamente utilizarla como hacen los daneses. Copenhague es una ciudad muy amable para el cicloturismo y los desplazamientos en bicicleta, existen muchas opciones pero vamos a proponer el alquiler de bicicletas de segunda mano que además contribuye a causas sociales relacionadas con donación de bicicletas en países de África. Esto lo haremos en Basikeli (Turesensgade 10) invertiremos en todo ello dos horas media hora más.
  3. Pedaleando nos acercaremos al castillo de Rosemborg, un pedazo muy importante de la historia del país además de donde reposan las joyas de la corona, y donde el rey Christian IV pasó prácticamente la totalidad de su vida. En esta visita invertiremos 45 minutos.
  4. Aparcaremos nuestra bicicleta y nos disponemos a subir hasta el observatorio de funcionamiento más antiguo de Europa construido en el año 1642. Desde donde además vamos a manejar una perspectiva de la ciudad excelente. Después, y como probablemente se nos haya despertado el apetito, tenemos un buen número de opciones, algunas de las más interesantes situadas en Strøget, la calle comercial más larga del mundo, con lo cual podemos bajar la comida con un paseo viendo escaparates. En total invertiremos una hora y cuarto.
  5. Volvemos a aparcar la bicicleta y en este caso vamos a subirnos a un barco cubierto, resulta recomendable la propuesta de DFDS Canal Tours, partiendo de Gammel Stran, pasaremos por la casa de la ópera y, el Royal Danish Playhouse, sin faltar también la mítica estatua de la sirenita. Este recorrido puede realizarse en 45 minutos.
  6. Por último podemos volver atrás nuestros pasos, y devolver la bicicleta mientras damos un paseo en dirección a Vesterbro donde podemos encontrar algunos bares excelentes con grandes propuestas de cerveza danesa, a todo esto bien podemos dedicar nuestros últimos 45 minutos.

Sin duda toda una visita relámpago