Por qué comenzar a invertir cuanto antes

La diferencia entre comenzar a invertir con más o menos edad va a influir en si ganamos más o menos dinero en las inversiones. Veamos los motivos.

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Pocos dudamos ya de la necesidad de invertir para nuestra futura jubilación. Pero, no siempre tenemos tan claro el mejor momento para empezar a hacerlo. De hecho, la elección del momento en el que comencemos a invertir va a tener una gran importancia en el resultado final de nuestro ahorro.

Y hay más, realmente cada año que retrasamos el comienzo de nuestras aportaciones para la jubilación podemos estar perdiendo dinero.

Por qué pierdes dinero si empiezas a invertir  tarde

Hay varias cuestiones que influyen en este resultado negativo para tus finanzas personales, algunas son a largo plazo pero otras son inmediatas.

A largo plazo cuanto antes comencemos a acumular capital mayor será este en el momento de su rescate.Por ejemplo, si comenzamos a aportar 100 € para nuestra jubilación con 35 años llevaremos una década de ventaja en capital aportado a quien lo comienza a hacer con 45 años.

Las aportaciones son básicas y una década de más aportando supone una diferencia notable, pero, también tenemos que tener en cuenta el cálculo del interés compuesto. La rentabilidad que periódicamente se suma a nuestra inversión sigue trabajando para generar más rendimiento. Esto significa que el crecimiento de nuestro dinero no es lineal sino que va creciendo más cuanto más tiempo lo mantenemos invertido. Por tanto, a la década de ventaja en aportaciones, debemos sumar también una década de ventaja en cuanto a intereses recibidos, con lo que la diferencia se acrecienta.

Otra cuestión muy importante que debemos tener en cuenta es el ahorro fiscal que podemos obtener en productos como los planes de pensiones. El total de lo que aportemos a los planes de pensiones, con los límites establecidos por la ley, es deducible en el IRPF. De esta manera al presentar la declaración de la renta vamos a poder beneficiarnos de un ahorro que puede llegar hasta el 45% de nuestros impuestos, en función de lo que aportamos al plan de pensiones y de nuestros ingresos anuales.

Ahorrar

El efecto a largo plazo de empezar tarde a ahorrar

A largo plazo es cuando más vamos a notar lo que hemos perdido por cada año que hemos retrasado comenzar a invertir.

En primer lugar porque para configurar un capital suficiente para complementar los ingresos en la jubilación vamos a tener que realizar un esfuerzo mayor en las aportaciones.

En segundo lugar, este esfuerzo mayor no se traduce necesariamente en igualar lo que podríamos haber obtenido ahorrando antes. No sólo perdemos las aportaciones no realizadas, también el interés compuesto correspondiente. Esto hace que una aportación más baja pero realizada antes pueda obtener mayor rendimiento que otra aportación superior pero con menos tiempo para dejar trabajar la rentabilidad.

No hay que olvidar, por último, la importancia del tiempo a la hora de ajustar la forma en la que invertimos. Si comenzamos pronto a invertir y tenemos mucho tiempo por delante, podemos asumir inversiones más agresivas que busquen mayor rentabilidad, e ir ajustando con el tiempo el riesgo. Sin embargo, cuanto más cerca estemos de la jubilación, menos riesgo debemos correr y por tanto menos rentabilidad se nos ofrecerá por nuestro dinero.