Adquirir casas en subastas

subastas

Habiendo diferentes modalidades de adquirir una vivienda, usualmente la de comprar una casa en una subasta no es la más recomendable, ya que existen diferentes aspectos negativos a tener en cuenta por sobre las otras formas, como por medio de un préstamo o a través de una inmobiliaria.

La mayoría de las personas que eligen adquirir una vivienda a través de una subasta lo hacen por la posibilidad que da de ahorro y lo que significa comprar una vivienda a un valor inferior al usual “aunque hay que contar con todo el dinero en efectivo por el valor que pueda salirle la vivienda”, y es una de las ventajas que ofrecen las subastas.

Los especialistas del sector ofrecen una serie de consejos a seguir para no llevarse sorpresas:
– Hacer una valoración de la casa a adquirir lo más objetiva que pueda.

– Informarse en las diversas inmobiliarias sobre los valores correspondientes de las propiedades en la zona donde esté ubicada la propiedad que le interesa.

– Constatar en persona el inmueble, acudir personalmente al sitio o zona donde se encuentre ubicada.

– Constate que no se encuentren inquilinos o alguna persona que cuente con derecho de uso de la casa. De producirse esta situación no se podrá tomar la posesión de la vivienda en cuestión hasta tanto no caduquen esos derechos.

– Compruebe a través de las correspondientes reparticiones si la propiedad ha registrado deudas o cargos anteriores. Ya que de ser adquirida en la subasta, deberá hacerse cargo de las potenciales deudas o cargos y pagarlos.

– Concurra a la subasta y realice la oferta en persona, no a través de un sobre cerrado.

En lo referido a la estrategia de compra en la subasta, esto dependerá de la cantidad de ofertantes que exista. En caso de ser el único ofertante, se recomienda que oferte el mínimo. En caso que existan varios ofertantes se puede arriesgar a subir la apuesta, en ese caso no se recomienda que lo haga más allá del valor de mercado sumado a los gastos.

Siempre hay que recordar que una compra en subasta exige el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, gastos de notaría y de registro, las cuotas de la comunidad de propietarios e IBI.

Una vez que se conocen todos estos datos se puede tomar la decisión de adquirir una vivienda en una subasta.