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Una década para recuperarse de la crisis de 2008

El salario medio bruto tardó una década, desde la crisis de 2008, para alcanzar los 1944,4 euros en 2018, experimentando una subida de un 2,9 %

La crisis de 2008 supuso una dura sacudida a la economía del país, que no empezó a iniciar la senda de la recuperación hasta el 2014. Sin embargo, el salario bruto de los trabajadores no notaría la mejora hasta el 2018, cuando experimentó una subida de un 2,9 % situándose en la media de los en 1944,4 euros mensuales. Fue el mayor crecimiento de la década, en el que el estancamiento de los sueldos fue la norma, experimentando ligeras subidas y descensos, según apuntaba el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ahora, con la crisis sanitaria generada por el coronavirus, habrá que esperar un tiempo para saber cómo evolucionan los salarios brutos de los españoles, pero todo apunta a que los trabajadores volverán a ver menguadas sus nóminas.

Brecha salarial entre hombres y mujeres

Según datos recogidos también por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2018 se recogieron unas diferencias muy notables entre el salario bruto medio de los hombres y las mujeres. Y es que mientras que la cuantía media recibida por ellos ascendía a 2161,3 euros, la de ella era de tan solo 1.708,4 euros, 452,9 euros menos.

La explicación que dan los expertos es que ellas en mayor medida trabajan en jornadas parciales, con contratos temporales y ocupan más puestos de ramas que están menos remuneradas.

Los jóvenes son los que menos cobran

En cuanto a los jóvenes, son ellos los que se llevan los salarios más pequeños. El 65% de los menores de 24 años y el 46,9% de los que se encontraban en edades comprendidas entre los 25 y los 34 años cobraron menos de 1.260,9 euros al mes.

Las estadísticas también indican que los sectores mejor remunerados son el de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, con 3.633,5 euros, y el de actividades financieras y de seguros, con 3.350,6 euros. En el otro extremo, se encuentran los sectores peor pagados, donde se sitúan el personal doméstico, con 750,2 euros, y el de hostelería, con 1.235,1 euros.

Analizando los datos de las estadísticas por regiones, lo sueldos medios más altos se dieron en Madrid, con 2.264,6 euros, seguido del País Vasco, con 2.241,8 euros, y Cataluña, con 2.067,6 euros. Los bajos se registraron en Extremadura, con 1.612,3 euros, en Canarias, con 1.679,3 euros y en Andalucía, con 1.749 euros.

El SEPE ante la crisis sobrevenida del coronavirus

Aunque es pronto para hacer los cálculos sobre cómo afectará esta crisis sanitaria del COVID-19 a la economía global, estatal, por comunidades autonómicas y de cada hogar en particular, sí se puede aventurar que, muy probablemente, los salarios medios se verán reducidos al enfrentarse la sociedad a otra ola de recesión.

Por el momento, desde el SEPE, trabajan sin descanso para asegurar que a todos los trabajadores que se han visto involucrados en un ERTE les llega su prestación de desempleo cuanto antes. En este sentido, la Seguridad Social ha alcanzado acuerdos con las entidades bancarias para que los beneficiarios reciban las prestaciones a final de mes, sin necesidad de esperar al día 10.

Sectores más perjudicados

Hay algunos sectores que se van a ver especialmente afectados, como son el turismo y la hostelería. En este sentido, el Gobierno tendrá que trabajar en planes concretos para mantener esos pilares de la economía española. Además, deberá garantizar la continuidad de la prestación por los ERTES para estos trabajadores que se van a encontrar en situación de desempleo durante más tiempo.

Otros sectores que también se están viendo muy afectados son el comercio al por menor no alimentario, el textil, la automoción, los bienes de consumo duradero y las actividades de ocio y culturales.

El comercio minorista experimentará este impacto negativo de la crisis por dos factores fundamentales. Por un lado, por la suspensión de la actividad decretada mientras dure el estado de alarma y, por otro lado, por la pérdida de poder adquisitivo de las familias debido a la caída del empleo y la situación económica tan desfavorable que viven las familias.

En relación al sector del automóvil, antes del estado de alarma por el coronavirus las ventas ya habían caído un 8 %.  Ahora, esta tendencia descendente se verá agudizada por el déficit de materias primas disponibles, la paralización productiva y, como en el caso anterior, por la difícil situación económica de las familias.

Otros sectores que también saldrán perjudicados, aunque en menor medida, de esta crisis serán el de la construcción, que ya comenzaba a mostrar una tendencia descendente a principios de 2020, el sector financiero y el de la energía, que se verá afectado por la caída de los precios del petróleo.

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