Nollywood, ¿El hollywood africano?

No hace tanto tiempo que para la mayoría resultó una sorpresa asumir que la mayor industria cinematográfica del mundo no se situaba en Hollywood, si no en la India. Hoy en día ya sabemos que Bollywood, como se le conoce a la industria cinematográfica de este país, lleva en pie con más de 100 años de tradición en la industria y una producción por encima de la norteamericana. Pero, además, de hecho desde el año 2009 Hollywood ni siquiera es el segundo mayor productor de películas, este honor recae en las películas nigerianas; 2500 películas y un potencial de 600 millones de dólares anuales han colocado a lo que se denomina ya como Nollywood en el segundo lugar de la producción cinematográfica mundial.

Más aún, de hecho, estamos ante el segundo sector económico que más empleos genera por detrás sólo de la agricultura en el país. Esto, que puede resultar sorpresivo nos hace llegar a una primera pregunta ¿cómo se ha desarrollado esta industria al margen de los canales tradicionales del cine?

Nollywood

Y es que tradicionalmente el cine nigeriano ha tenido dificultades para encontrar mercados y redes de distribución de sus trabajos, en su mayoría limitados a las distribuciones locales bajo tarifas asequibles en relación al poder adquisitivo. Sin embargo, el fenómeno desde 2009 tiene una explicación; las nuevas empresas productoras nigerianas olvidan y aparcan el concepto tradicional de cine en sala o producción en DVD y lo lleva directamente a Internet, lo que está consiguiendo un mayor nivel de producción, una mayor calidad de los trabajos y sobre todo una distribución mundial.

Un poco de historia de la industria

Se trata de una industria que se mantiene en funcionamiento desde hace décadas, sin embargo, no es hasta comienzos de la década de los 90 del pasado siglo cuando comienza un proceso de industria basado en las películas de bajo coste orientadas al consumo regional, del que, rápidamente se convierte en dominantes. La limitación del presupuesto y los ingresos en consonancia, permiten mantener un negocio eficaz en lo regional pero con pocas posibilidades de expansión, por tanto, resulta prácticamente imposible el salto fuera del continente e incluso a determinadas áreas geográficas dentro del mismo.

Es a partir de 2010 cuando se toma la conciencia de la importancia que Internet puede llegar a tener, aunque, en un principio, teniendo cuenta las temáticas y la calidad media de la producción, se entiende más como un producto destinado a la diáspora repartida por el mundo que un producto de exportación. La industria local a esas alturas, dentro del ámbito restringido, ya era capaz de generar miles de empleos y recursos económicos millonarios en el país. A partir de la creación de los primeros canales de difusión a través de YouTube, generados por la adquisición de los derechos de las películas comienza a movilizarse un modelo de industria totalmente nuevo que ha saltado ya a los servicios especializados, con modelos como iRokoTV basados en suscripciones mensuales o servicios gratuitos premio. La expansión de esta red ha sido un hecho pero, ha ido más allá incluso tal vez de lo esperado, ya que, ha fomentado de manera importante la creación de contenidos de mayor calidad.

 Nuevo cine y nueva industria

Los estándar de calidad han crecido de manera exponencial desde el año 2009, en la actualidad se manejan presupuestos cercanos a los $250,000 e incluso superiores, presupuestos impensables hace tan sólo ocho o 10 años, e incluso, se permiten ya el planteamiento de auténticas superproducciones en línea con los presupuestos europeos, aunque éstas aún con cuentagotas. Sin embargo, la difusión y visibilidad que la producción está alcanzando augura un crecimiento aún mayor en los próximos años de una industria sorprendente pero, obviamente eficaz.