Las cajas, los extranjeros y la vivienda en el centro de la escena

Los inmigrantes son sin dudas una de los engranajes fundamentales del motor de la zona euro. Hoy, alrededor de este grupo de millones de personas convive un sistema de envío de dinero millonario que las cajas de ahorro intentaran aprovechar al máximo posible.

Por este motivo, el Instituto Mundial de las Cajas de Ahorros (IMCA) ha conformado una red de remesas.De esta manera, este sector del sistema financiero tendrá la oportunidad de captar a un segmento de la población inmigrante y manejar los envíos de dinero a través de un sistema financiero en orden.  

En medio de una crisis financiera donde las entidades buscan constantemente captar nuevos clientes, las cajas de ahorro verán en este nuevo negocio la oportunidad ideal para lograr vender mayor número de servicios.

Este nuevo negocio, no conllevará costos de adhesión para las entidades y los clientes tendrán ventajas como la entrega de la remesa el mismo día o la jornada siguiente.

Además se impondrán comisiones «competitivas», y existirá un riguroso control en los cambios de moneda vinculados directamente con los bancos centrales de los distintos países. Esta nueva red se basará en la plataforma de remesas Bravo.

En correlato con esta nueva iniciativa, se ha sabido un dato interesante que vincula a la economía española y los inmigrantes foráneos.

Mientras algunos Estados cierran filas e intentan ajustar su materia inmigratoria pendiente, las economías continúan su andar y requieren de mano de obra para seguir avanzando.

Y para que esta situación se plasme a diario, los inmigrantes extranjeros son una fuerza necesaria.Mientras el frenazo inmobiliario queda en evidencia, y algunas grietas de la sociedad se abren ante el desconcierto, el mercado de la vivienda muestra algunos datos interesantes en relación con quienes no son españoles.

Según un informe publicado por Facilisimo.com, el 15,71% de los interesados en la compra de una vivienda en propiedad son extranjeros.

Y quienes están al tope de estas estadísticas son los sudamericanos (50,13%), se destacan los argentinos en un 8%, los ecuatorianos (7%) y los brasileños (6,97%).

Atrás, los siguientes en la lista son los europeos con un 30,15% del total. Allí se enfatizan los rumanos (6,97%), portugueses (5,42%) y franceses (5,42%).

Con estas cifras.¿No es mejor integrar a la sociedad que avalar políticas de expulsión que solo conllevan resentimiento?

Una clara demostración de la necesidad de que los gobiernos tomen el tema migratorio con responsabilidad y no para anuncios demagógicos.

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