Inquilinos y reformas otro modelo de intercambio económico

Si algo positivo se le puede atribuir a la crisis esto es sin duda que las dificultades económicas por las que están atravesando muchas familias han hecho florecer la imaginación y la creatividad de las personas a la hora de encontrar soluciones para sus necesidades. Aunque es cierto que prácticamente todo el mundo se ha visto obligado a apretarse el cinturón y a prescindir de ciertas comodidades para reducir al máximo los gastos, también es verdad que con ingenio y colaboración se pueden encontrar soluciones para poder afrontar diferentes actuaciones, también en el marco de la vivienda.

Y es que las casas, con el paso de los años, necesitan de determinadas reformas tanto externas como interiores para mantener las condiciones necesarias para ser habitables, una rehabilitación que, en muchos casos y especialmente en el momento actual, sus propietarios no se pueden permitir. Además, las viviendas deshabitadas, precisamente por esta circunstancia, experimentan un deterioro mucho mayor que aquellos pisos en los que sí vive alguna persona.

Si algo positivo se le puede atribuir a la crisis esto es sin duda que las dificultades económicas por las que están atravesando muchas familias han hecho florecer la imaginación y la creatividad de las personas a la hora de encontrar soluciones para sus necesidades. Aunque es cierto que prácticamente todo el mundo se ha visto obligado a apretarse el cinturón y a prescindir de ciertas comodidades para reducir al máximo los gastos, también es verdad que con ingenio y colaboración se pueden encontrar soluciones para poder afrontar diferentes actuaciones, también en el marco de la vivienda. Y es que las casas, con el paso de los años, necesitan de determinadas reformas tanto externas como interiores para mantener las condiciones necesarias para ser habitables, una rehabilitación que, en muchos casos y especialmente en el momento actual, sus propietarios no se pueden permitir. Además, las viviendas deshabitadas, precisamente por esta circunstancia, experimentan un deterioro mucho mayor que aquellos pisos en los que sí vive alguna persona. Ante esta situación, una fundación de Girona se ha propuesto poner en común a los propietarios de estas casas vacías que necesitan de alguna reforma con aquellas personas que buscan una vivienda de alquiler a un precio asumible. Así, los nuevos inquilinos se comprometen a ir rehabilitando poco a poco la casa a cambio de un precio de alquiler que en ningún caso puede exceder los 150 euros mensuales. La fundación, por su parte, se encarga de aportar los materiales necesarios para las obras, que se llevan a cabo después de una inspección efectuada por un técnico. Esta iniciativa, llamada masoveria urbana, ha sido puesta en marcha por la fundación Ser.gi, y tiene el objetivo de favorecer la inclusión social de las familias con mayores dificultades, al tiempo que promueve que no haya viviendas vacías y que, además, estas no vayan deteriorándose progresivamente con el riesgo que esto entraña.

Ante esta situación, una fundación de Girona se ha propuesto poner en común a los propietarios de estas casas vacías que necesitan de alguna reforma con aquellas personas que buscan una vivienda de alquiler a un precio asumible. Así, los nuevos inquilinos se comprometen a ir rehabilitando poco a poco la casa a cambio de un precio de alquiler que en ningún caso puede exceder los 150 euros mensuales. La fundación, por su parte, se encarga de aportar los materiales necesarios para las obras, que se llevan a cabo después de una inspección efectuada por un técnico.

Esta iniciativa, llamada masoveria urbana, ha sido puesta en marcha por la fundación Ser.gi, y tiene el objetivo de favorecer la inclusión social de las familias con mayores dificultades, al tiempo que promueve que no haya viviendas vacías y que, además, estas no vayan deteriorándose progresivamente con el riesgo que esto entraña.