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Cuando se trata de hablar de inversiones

Cuando se trata de hablar de inversiones al usuario medio le pueden asaltar las dudas y los temores. Afortunadamente, poco a poco, la cultura de la inversión personal al alcance de cualquier usuario, se va instalando en un país en el que nos encontrábamos ante una cultura del ahorro inmóvil muy arraigada. Sin embargo, esta actitud cada vez más abierta hacia la inversión no oculta que aún seguimos cometiendo algunos errores muy importantes cuando nos planteamos invertir.

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Vamos a repasar los tres errores fundamentales y típicos que el inversor español comete. Pero, no nos asustemos, estos errores vienen solución y se pueden evitar, tal y como podemos comprobar en esta guía de asesoramiento independiente en la que, precisamente se analizan muy a fondo estos errores y se proponen soluciones.

En este caso vamos a centrarnos en localizar los errores, si deseas profundizar te animamos a acudir a la citada guía donde vas obtener información más profunda de cada uno de ellos y de las fórmulas para evitarlos.

Falta de objetivos de inversión dentro del patrimonio

Este es uno de los errores que primero cometemos, más habituales y que sin embargo, no tiene una explicación lógica: generalmente en nuestras vidas nos marcamos todo tipo de objetivos, tanto los que tienen que ver con nuestras carreras profesionales como aquellos más relacionados con la vida personal, y sin embargo, no aplicamos el mismo criterio de objetivos para nuestras finanzas personales.

Este es sin duda el primer error, no determinar de manera correcta que fines u objetivos buscamos con las inversiones, y por añadido, tampoco determinar los plazos en los que queremos obtenerlo y, por supuesto, la incidencia general de todo esto sobre nuestro patrimonio.

Inversiones cerradas y poco diversificadas

Aquí está otro de los grandes errores de inversión de los españoles. Tal vez motivado por un modelo de ahorro muy inmovilista, relacionado con mover poco el dinero y focalizarlo en pocas herramientas (por ejemplo los depósitos a largo plazo) a la hora de invertir nos suele costar tener en cuenta que la diversificación es una herramienta más que útil para todos los perfiles de inversor.

Y realmente, asumiendo que no diversificando corremos menor riesgo, es un error de bulto ya que, precisamente, la diversificación es un instrumento muy adecuado para eludir el riesgo o por lo menos repartir las posibilidades de acción de nuestro dinero.

Contratar los instrumentos de inversión con poco criterio

Otro error importante, que además puede tener un impacto directo tremendo sobre nuestra cartera como se ha demostrado lamentablemente en los últimos años a través de los productos de inversión tóxicos.

El error se podría definir como, no seleccionar los vehículos de inversión adecuados para nuestros objetivos, sino para los objetivos del banco. Es decir, partir de un consejo unidireccional, habitualmente emitido por el banco, y que como resultado acaba con el usuario contratando un producto más beneficioso para el banco que para sus intereses. Esto se traduce en carteras de inversión que nada tienen que ver con el perfil inversor del usuario, en productos contratados con niveles de coste tan elevados que merman la rentabilidad, etcétera.

Asesorarse es la clave

Un buen asesoramiento independiente es la clave. Ya hemos puesto en este artículo a tu disposición una guía que te va a ayudar para entender cómo solucionar estos tres errores básicos, pero, no debes olvidar que en cualquier caso, como inversor, siempre te va a resultar más eficaz un asesoramiento independiente que la opinión comercial de la banca a la hora de venderte un producto.

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