Italia condena a científicos por no alertar de un sismo, y ¿los presidentes por una crisis?

Que en Italia, se haya condenado a científicos por no haber alertado que se podría producir un seismo-aunque fuera un desastre natural-, terminando siendo condenados por homicidio. Puede tomarse como un chiste de mal gusto, como una noticia que no existe en verdad y parece una de esas noticias falsas en el día de los inocentes, o también como un ejemplo de como es la justicia en Italia, pero sin dudas será una de las noticias más curiosas de 2012.

En Italia se dio una reciente sentencia que fue definida como «inédita», ya que fueron condenados los especialistas por hasta 6 años de cárcel acusados de subestimar las consecuencias del movimiento telúrico producido a mediados de 2009 en la ciudad de L’Aquila, habiendo dejado unos 80.000 damnificados. Dicho seísmo sufrido en L’Aquila, fue tan fuerte que casi que acabó con el casco histórico con diferentes consecuencias en dañoa materiales y los más de 80.000 ciudadanos.

Pasaron 3 años pero no solo del terremoto, también en cuanto a decisiones que se debieron haber tomado y que ha generado que se llegara a la justicia para establecer castigos por las negligencias que a juicio de los italianos ayudaron a que se sufriera con algo que se debería haber previsto.

Así se llegó a que llevaran a juicio a 7 investigadores que quedaron condenados pero no son nombres cualquiera, se trata de reconocidos apellidos de la ciencia italiana, entre ellos se destaca el profesor Enzo Boschi, que le tocó presidir el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología y el subdirector de la Protección Civil, Bernardo De Bernardinis. No lo salvó todo su currículum para evitar el juicio, en el pasado mes de Septiembre.

En cuanto a las penas soportadas, la fiscalía solicitó una pena inferior, 4 años de cárcel, para los 7 miembros de la Comisión para los Grandes Riesgos en Italia, el mismo grupo se reunió el 31 de Marzo de 2009 en la misma ciudad de L’Aquila, precisamente unso 6 días previos al terremoto que dejó más de 300 fallecidos. La acusación pasa por que estos mismos brindaron una serie de informaciones que aliviaron el temor a los habitantes de la ciudad, y que si no fuera así pudieran haberse salvado.

Prueba de ellos además de los fallecidos son 4 estudiantes sobrevivientes que en esos momentos vivian una renovada Casa del Estudiante de L’Aquila, pero la misma a causa del terremoto se destruyó aunque en su caso fue por que no fue construída ni renovada a base de medidas antisísmicas y que no pudo soportar los más de 400 temblores a lo largo de 4 meses.

El problema surge que las autoridades no llevaron adelante medidas, solo lanzaron algunas advertencias, y la defensa de que no existe un método para prevenir los terremotos. Ante este fallo, la defensa de los investigadores impondrá un recurso contra esta sentencia, además de los años, los que científicos no podrán ejercer cargos públicos de por vida.

Alguno de los familiares fallecidos lo definieron como «una masacre cometida por el Estado«. Uno de los mensajes que se quiere dar es el coste que puede suponerle a los que ocupan este tipo de cargos en el Estado sea por terremotos o, lluvias o tornados que no es solo hacer números y mapas, y que la defensa sea el no poder preverse un terremoto.

En defensa no solo de estos científicos también de la ciencia es que, más de 5.000 miembros de toda la comunidad científica elevaron una carta abierta al presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, concluyendo que efectivamente no se pueden predecir los terrremotos. Además de que, «Con este fallo se acaba toda colaboración entre el mundo científico y el Estado», según Luciano Maiani, presidente de la Comisión Grandes Riesgos.

Después de todo esto, uno puede reflexionar que pasaría con los presidentes y políticos, ministros de economía que hacen caso omiso de las alertas lanzadas por los economistas, Premios Nobel de Economía, y demás sobre las crisis, y que en muchos casos aciertan y sin embargo los que sufren las consecuencias de estos desastres nada naturales son los mismos que están expuestos a sufrir los terremotos y demás desastres, los ciudadanos de clase media para abajo.

¿No es hora de hacerles juicio a ellos también?, por dejar expuestos a sus ciudadanos a sus desmanejos y a tener que soportar los recortes y ajustes, despidos y demás que supuestamente sirven para solucionar los desastres de los políticos. Pero claro la justicia no suele ser tan independiente de los Gobiernos.

Fuente: Infobae

Imagen: http://icogblogs.com