Consideraciones a la hora de iniciar un negocio

La idea es esencial para iniciar un negocio, pero se deben cumplir requisitos legales para poder constituirlo como empresa y además contar con asesoría fiscal.  

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Es común escuchar que para iniciar un emprendimiento lo principal es tener la idea, definir el problema que esta resolverá o necesidad que cubrirá, además de pautar el público al que va dirigido, estudiar el mercadeo e incluso planificar el proyecto de marketing de acuerdo a la demografía; pero dos puntos muy importante y que muchas veces causa que se desista a la idea de iniciarlo es la constitución legal de la empresa, y contar con una buena asesoría fiscal tanto para tener pleno conocimiento de las obligaciones tributarias como para conocer las oportunidades y opciones de carácter fiscal que la beneficiarían, dependiendo de la tipología de empresa escogida.

Sobre la constitución de sociedades, lo fundamental es determinar cuál tipo de sociedad mercantil se desea, se elige dependiendo de la actividad que se quiera realizar, y si se desea limitar la responsabilidad patrimonial de los socios, o si van a responder con su patrimonio entero las deudas sociales. Las normalmente más utilizadas son la Sociedad Limitada (S.L.) y la Sociedad Anónima (S.A.).

Después de decidir el tipo de sociedad que se quiere formar, lo cual siempre debe hacerse después de una buena asesoría, hay que cumplir cinco pasos esenciales:

Solicitud de una certificación negativa de la denominación social. Esto se hace en el Registro Mercantil, y su objetivo es constatar que el nombre del emprendimiento no sea utilizado antes.

Apertura de cuenta bancaria. Se abre con el nombre de la sociedad en constitución y se deposita el capital social dependiendo del tipo de sociedad a constituir.

Los Estatutos. La empresa tiene unos lineamentos y normas que la van a regir, y aquí deben estar pautadas; como objeto social, domicilio, reglas de administración, etc.

Pago de Impuestos. El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, debe ser liquidado una vez constituida la sociedad.

Inscripción en el Registro Mercantil.

Con respecto a la asesoría fiscal, esto es algo que debe acompañar a la compañía desde el momento de la creación hasta la posible clausura. Un buen servicio de asesoría sería uno heterogéneo, con fiscalistas, abogados y economistas, que no solo ofrezcan una visión fiscal sino global, lo cual ayudara a mantener unas finanzas saneadas y lo que es más, buscaran en la medida de lo posible, ahorrar impuestos. 

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