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Tarjetas Contactless: tecnología y recelos

Aceptar la tecnología aplicada a las cosas cotidianas es bueno. Aceptar que necesariamente toda la tecnología aplicada a las cosas cotidianas es buena tiene visos de dogma. En algunos casos, como el de las tarjetas contactless las ventajas son evidentes pero también las dudas y recelos de los usuarios parecen justificados.

Debemos dejar claro que se trata de una tecnología al alza en el campo de las tarjetas. Muy extendida ya en otros países ha desembarcado con mucha fuerza en nuestro país donde prácticamente todos los grandes grupos bancarios la ofrecen y sin embargo no es un producto que esté siendo especialmente bien recibido.

¿Renunciar a las tarjetas de crédito?

Tarjetas Contactless

¿Renunciar a las tarjetas de crédito?

¿Qué es una tarjeta contactless?

Sobre el papel suponen un avance en la comodidad del uso de las tarjetas. Se trata de un modelo de tarjeta que permite realizar pagos tan solo acercando el plástico a una distancia corta del TPV (terminal punto de venta) del comercio.

A tal efecto tanto la tarjeta como el terminal deben ser susceptibles de soportar la tecnología que permite este sistema de pago, pero, durante este año se ha avanzado en ambos campos de manera más que notable en nuestro país con campañas muy fuertes como la lanzada en su momento por La Caixa entre otras entidades.

¿Cómo puedo utilizarla?

En la actualidad existe una limitación generalizada para el uso simple de estar tarjetas: pagos nos superiores a los 20€.

Para estos pagos el usuario simplemente deberá acercar su tarjeta al TPV sin introducir más datos ni siquiera el número PIN. Sin embargo, el procedimiento para compras de importe superior, tras acercar la tarjeta al TPV, será similar al de las tarjetas estándar ya que en este caso si será necesario introducir el PIN. En ambos casos la persona que cobra deberá iniciar la operación en el TPV.

Es decir, que el potencial máximo de estas tarjeta (de momento) queda reducido a los pagos no superiores a 20€. En el apartado de los cajeros, aquellos dotados con la tecnología, funcionaran del mismo modo; simplemente acercando la tarjeta al lector se activará el menú habitual de operaciones donde, obviamente, deberemos introducir el PIN.

Tarjetas Contactless

Recelos

No son pocos. A pesar del despliegue informativo relativo a la seguridad del producto, la imagen generalizada es que, efectivamente, el uso contactless protege de un desgaste que las tarjetas estándar acusan. A partir de ahí, al menos de momento, no hay medidas de seguridad excepcionales en las tarjetas.

Más aún, el sistema de acceso a los micro pagos de 20€ sin identificación a través de PIN aumenta las dudas de quienes temen que ante un robo o extravió de la tarjeta este sistema facilita la labor para las operaciones fraudulentas.

Por último tampoco la lectura del contactless resulta perfecta ya que debe encontrar el ángulo idóneo entre emisor y receptor, lo que puede ser una molestia menor, pero molestia al fin y al cabo.

¿Futuro?

Se trata de una tecnología que apunta haber llegado para quedarse. Sin embargo la sensación generalizada de falta de recorrido en la puesta a punto de su funcionalidad hace que no esté calando aún de manera intensa en nuestro país y genere los citados recelos.

 

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