Publicado por Nicolas Rombiola - 14/01/10 a las 07:01:30 am

La teoría de los juegos es considerada un área de la matemática aplicada. Se basa en el uso de modelos para estudiar estructuras formalizadas de incentivos y procesos decisorios.
Básicamente consiste en razonamientos circulares, que son imposibles de ser evitados en cuestiones y decisiones estratégicas. Publicada y precisadas por John von Neumann y Oskar Morgenstern, donde utilizaron esta teoría para definir tácticas militares durante la Guerra Fría.
En concreto, esta teoría estudia la elección de la conducta óptima en momentos donde las pérdidas y los beneficios de cada opción no están prefijados, sino que dependen de las elecciones de otros individuos. La Teoría de los Juegos, tiene un ejemplo que sintetiza lo que acabamos de explicar, mediante el Dilema del Prisionero.
Por su parte, esta teoría no es rígida y presenta varios tipos de juegos:
- Juegos simétricos y asimétricos: donde ambos jugadores poseen las mismas opciones a realizar o no, respectivamente
- Juegos de suma cero y de suma no cero: donde el beneficio de una elección es igual a la pérdida que obtendrá el otro individuo, o bien, son diferentes, respectivamente.
- Simultáneos y secuenciales: ambos jugadores realizan acciones sin conocer los movimientos de los demás, o bien conocen alguna opción previa, respectivamente.
Una de las características que surgieron al analizar estos juegos, es que se puede alcanzar, algunas veces, un punto de equilibrio (o varios) donde la elección de A es óptima (más beneficiosa para el individuo) dada la de B y la de B es óptima, dada la de A. Esto se denomina Equilibrio de Nash, en reconocimiento a su formulador John Nash en 1951.
Actualmente, muchos economistas continúan estudiando esta teoría que se encuentra vigente en todas las facetas de la vida.
Publicado por Nicolas Rombiola - 10/01/10 a las 06:01:48 pm

El dilema del prisionero, un caso profundamente estudiado por la teoría de los juegos, es conocido como un problema de suma no nula, bipersonal, biestratégico y simétrico. Es un típico caso que sirve para explicar básicamente los comportamientos ante la toma de decisiones paralelas.
En concreto, se supone que cada jugador busque el máximo beneficio propio sin importarle las consecuencias para su par. El dilema radica en que, cada jugador tiene sus propios incentivos para defraudar al otro participante aunque haya prometido colaboración.
Sin embargo, también existe lo que se llama “dilema del prisionero iterado”, donde se realiza el juego repetidamente, de modo tal que se llegue a un equilibrio que es la cooperación, debido a que la amenaza del castigo conduce a un resultado cada vez más favorable para ambos a la vez.
Existen varias versiones de enunciados del dilema del prisionero. Uno de ellos, considerado la versión clásica es: “La policía arresta a dos sospechosos. No hay pruebas suficientes para condenarlos y, tras haberlos separado, los visita a cada uno y les ofrece el mismo trato:

Dentro de estas opciones, la óptima para el grupo es que ambos nieguen y así obtener una sumatoria de condenas de 1 año. No obstante esto, la búsqueda de obtener el mayor beneficio de cada uno, llevará a que ambos confiesen porque así, esperan a que el otro lo niegue y salir libres. De esta manera, se logrará que ambos sean condenados a 6 años, sumando una totalidad de condena de 12.
Con la repetición de estas posibilidades y el juego, se llega al equilibrio, debido a que si sólo se realiza una vez, cada prisionero buscará la libertad, pero si ambos deben volver, será mejor que estén menos tiempo capturados.
Este dilema fue de gran utilización y lo sigue siendo, al igual que la teoría de los juegos, para las batallas, para las guerras y para la solución de conflictos diplomáticos entre países. Lo que busca es, tratar de anticiparse al movimiento del otro e inducir a una solución premeditada y beneficiosa.
Vía: Wikipedia.