¿Problemas con los compañeros de trabajo?

| 9 de febrero de 2014

En cualquier entorno en el que haya necesidad de hacer negocio, donde se esté obligado a invertir una gran cantidad de sangre y sudor, es necesario que las lágrimas se dejen fuera de la ecuación si el éxito es una prioridad.

En un espacio en el que se le dedica tanto esfuerzo a la mejora de una marca o producto, en el que se dedica toda la atención y concentración al objetivo de llegar a la meta, lo último que se necesita es que las emociones se pongan de por medio. Sencillamente, no hay lugar para los sentimientos en el lugar de trabajo.

trabajo en equipo

“En una cultura excesivamente agradable, los empleados vuelan a ciegas, y no tienen manera de saber que han de hacer para mejorar”, dice la colaboradora de Forbes Erika Andersen. “Es un coste de oportunidad enorme, la mayoría de los empleados no logran su potencial porque nadie les dice lo que están haciendo bien o mal”.

De todas formas, es comprensible, no es fácil eliminar el factor emocional cuando se trata del trabajo de uno mismo. Invertimos mucho tiempo trabajando, es nuestro trabajo, y hay una gran probabilidad de que nos sintamos apegados a él.

La crítica no puede venir sin que el empleado esté preparado para defender su posición, pero dicha defensa tampoco tiene que ir en detrimento de una conversación/crítica constructiva. En resumidas cuentas, el empleado no tiene que tomarselo como un asunto personal, y el empleador tampoco tiene que atacar a la persona.

La dura verdad es que, en el lugar de trabajo los sentimientos de uno mismo no son un factor que se tenga en cuenta. Por lo tanto, si haces de tus sentimientos una prioridad y fuerzas que otros tengan una sensación de aprensión cuando se trata de ofrecer una crítica constructiva, estás condenandote a sufrir.

“Cuando usted está tratando de cambiar las cosas, usted tiene que estar dispuesto a discutir y debatir los pros y los contras de las distintas posibilidades abiertamente”, dice Andersen. ” Si la gente está más preocupada por ser amable y no herir los sentimientos de los demás que sobre encontrar la manera de hacer las cosas de una manera diferente; la innovación es imposible”.

Es difícil argumentar en contra de las palabras de Andersen. Después de todo, la lucha contra los objetivos más difíciles requiere un fuerte sentido de enfoque y visión de túnel. Los sentimientos son una distracción a la hora de conseguir el enfoque, y como la mayoría de las distracciones, perjudiciales al éxito.

Cuando un miembro del equipo ataca tu estilo de trabajo, tómalo como un ataque al producto, no un ataque personal. Considera lo que esas palabras de tu compañero se refiere al producto en general. Cuando un lector dice que este blog no está a la altura, recibo el mejor feedback que puedo recibir, porque sé que algo no funciona.

entrenador

Por supuesto, nada de esto tiene que ser a costa de la amistad o el respeto. De hecho, si eres parte de un equipo de verdad, con verdadera camaradería, te sentirás más seguro y cómodo a la hora de dar y recibir críticas porque sabes que los comentarios provenientes de un compañero vienen con buenas intenciones. En esta materia tenemos mucho que aprender de los deportistas.

“Dentro de una cultura de confianza y respeto, un gran líder puede guiar y orientar a un empleado en el descubrimiento de los “puntos ciegos” que nos tienen estancados”, dijo David Williams de Forbes. “Los miembros de un equipo crecen juntos y aprenden juntos a alcanzar metas aparentemente imposibles”.

Categoría: Empresas

Comentarioss (1)

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  1. Andrés Madrid dice:

    fantástico articulo. las relaciones laborales no siempre son faciles, y menos aun si entre ellos surgen deudas