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El turismo sufre por los aumentos de precios

Muchas veces hemos marcado las diferentes realidades que viven el primer mundo y, por ejemplo Latinoamérica. Standards de vida opuestos, acceso a servicios con situaciones antagónicas, proyecciones a futuro opuestas.

Sin embargo, en algunos aspectos, las situaciones han variado, aunque sea en puntos concretos de la vida y la economía.Uno de los estandartes de ciertas naciones ha sido la industria del turismo.

Sin embargo, en los últimos tiempos las tendencias fueron cambiando debido a varios factores, entre ellos, los tipos de cambio de las monedas, el precio del crudo y las situaciones políticas y económicas de cada región.

Por ejemplo, este fin de semana Estados Unidos vivirá un feriado de tres días, y por primera vez en muchos años bajarán el número de personas que se movilizarán tanto por aire como por tierra.

Los motivos que llevaran a millones de estadounidenses a quedarse en casa son la escalada de los precios del combustible y el encarecimiento del viaje.

Pero también se dará otro caso resonante, los alimentos que más reconsumen en este tipo de acontecimientos han visto elevar sus precios entre un 10% y un 20%. Este es el caso del pan, la carne y las bebidas.

Lo que a priori parece una realidad del subdesarrollo, es una pintura de la delicada situación que atraviesa la “economía más importante del mundo” con aumentos de precios e inflación en alza.

Por su parte, el continente europeo está tomando todo tipo de medidas para que la industria del turismo, pilar fundamental, no decaiga en esta suerte de inestabilidad común.

Por ejemplo, en España, el precio medio de los hoteles descendió un 0,5% en abril. Se trata del primer descenso en tres años. Así, el sector pretende seguir compitiendo ya que se ha visto una caída de ingresos por habitación, y para contrarrestar este fenómeno se ha decidido bajar los precios.

Hoy los europeos han decidido viajar menos, acortar sus estancias y utilizar Internet y las aerolíneas de bajo coste para vacacionar. Es decir que no solo se han modificado las tendencias sino que los bolsillos tienen menor respaldo que en los últimos años.

Y además, Europa debe soportar otro fenómeno que trae aparejado la baja en el consumo de los turistas extranjeros, el euro. El alto precio de la moneda comunitaria es una pieza vital que los turistas sufren a diario.

Un claro ejemplo es lo que ocurre con los visitantes británicos. Si bien éstos visitantes son quienes mas eligen España (uno de cada tres turistas), el consumo que realizan no coincide con la tendencia de los viajes.

Por ejemplo, en los últimos tres años, el descenso en los gastos es evidente, mientras que en 2004, cada británico gastaba 815 euros en su estancia, ahora se limita a los 756 euros.

En contrapartida, una de las regiones que ha visto el mayor despegue en los últimos años ha sido Latinoamérica, beneficiados por la devaluación de sus monedas, la variedad de alternativas en la región y la estabilidad social que viven los países.

Quien está ascendiendo, con un crecimiento superlativo, es Argentina que supera año a año sus estadísticas anteriores. Europeos, estadounidenses y de otros estados de la región son quienes “invaden” el país, atraídos por el bajo precio de sus productos, la gastronomía y los paisajes.

Por ejemplo, un euro equivale a 5 pesos y un dólar a 3.20 pesos. Una alternativa que crece constantemente ya que nuevas aerolíneas y cadenas hoteleras se están instalando en el país.

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